Injerto capilar en cicatrices: recuperar cabello donde parecía imposible

Introducción

Las cicatrices en cuero cabelludo, cejas, barba u otras zonas pilosas pueden alterar de forma significativa la estética y la autoestima. Ya sea tras cirugías, traumatismos, quemaduras, radioterapia o enfermedades dermatológicas, la pérdida permanente de folículos es común. El injerto capilar en cicatrices se ha consolidado como una herramienta reconstructiva capaz de devolver cobertura capilar y mejorar la calidad del tejido.

Antes

¿Por qué es más difícil trasplantar en cicatrices?

La piel cicatricial difiere de la piel sana:
• Presenta menor vascularización.
• Tiene mayor rigidez y depósito de colágeno.
• Puede mostrar adherencias a planos profundos.

Estas características reducen la tasa de supervivencia de los injertos. Sin embargo, estudios recientes demuestran que folículos anágenos trasplantados pueden mejorar la vascularidad local y remodelar el colágeno, contribuyendo no sólo a repoblar, sino también a regenerar parcialmente el tejido.

Evaluación del paciente

Antes de indicar un trasplante en cicatriz, el especialista debe valorar:
• Tiempo de maduración de la cicatriz (ideal >12 meses, sin cambios recientes).
• Color y consistencia (cicatrices blandas responden mejor).
• Estabilidad de enfermedades (ej. liquen plano pilar, lupus discoide).
• Densidad y calidad del área donadora.

En algunos casos, se recomienda pre acondicionar el lecho con láser fraccionado, inyecciones de grasa autóloga o plasma rico en plaquetas (PRP) para optimizar la irrigación y la elasticidad antes del injerto.

Resultados esperados
• Crecimiento progresivo a partir de los 3–4 meses, con resultados visibles al año.
• En la mayoría de los pacientes se logra cobertura estética suficiente, aunque la densidad final puede ser menor que en piel sana.
• Además de recuperar cabello, muchos pacientes refieren que la cicatriz se vuelve menos rígida y más integrada con el entorno.

Conclusión

El injerto capilar en cicatrices no sólo restaura cabello, sino que también puede mejorar la calidad del tejido cicatricial. Es una herramienta reconstructiva y estética de gran valor cuando la realiza un especialista en tricología y cirugía capilar. Una evaluación individualizada, la preparación del lecho y la combinación con terapias regenerativas son clave para alcanzar resultados satisfactorios.

Despues

Publicaciones Similares